Concurso literario «Tono Escobedo»

Se podría decir que la idea del concurso literario se gestó como si fuera un ejercicio de ficción, durante conversaciones basadas en los «y si…» y los tiempos condicionales. Por aquel entonces no era raro encontrar a Isabel Soriano y a mi madre, M.ª José Bermúdez, tomando café y especulando sobre lo bonito que sería realizar un concurso literario de relatos breves. Hicieron recuento de los «amigos» (o voluntarios forzados) con que podían contar para el proyecto. Y decidieron que era posible montar un concurso literario. 

María José Bermúdez durante la entrega de premios

Cuando publicaron las bases del concurso en Internet, desconocían por completo si ni siquiera alguien querría participar. Varios meses después anunciaban que más 150 personas habían tomado parte en él.

Haciendo uso de las valoraciones del jurado se realizó una selección de más de cien relatos (101, para ser exactos), que serían publicados bajo la forma de libro a finales de aquel año. Por supuesto, para publicar un libro primero hay que maquetarlo, y se decidió que yo tenía suficiente tiempo después de las clases (todo esto me pillaba en el último año de la universidad) para ir al despacho del misterioso señor Mr. Kaplan y aprender de él el oficio de la maquetación. A lo largo y ancho de aquel otoño nos dedicamos al diseño de aquel primer libro.

En la tercera edición del concurso Isabel decidió dejar su labor de coordinadora. Y tenía una excusa fabulosa: quería participar como escritora en el propio concurso. Ante tal argumentación su rol terminó recayendo en mí, y me convertí en coordinador y maquetador. Desde entonces veo como cada final de año se convierte en una batalla a cuchillo contra el tiempo, que sin embargo trae consigo una enorme satisfacción al respirar las hojas de los libros recién salidos de la imprenta.

Desde su inicio, uno de los mayores objetivos del concurso ha sido el de promover autores nóveles, publicando sus textos en un libro –en muchas ocasiones por primera vez–, y entregándoles diferentes premios y menciones especiales. Cada año 21 personas reciben estos honores, ya sea bajo la forma de «ganadora absoluta», «ganador de categoría» o «accésit».

Precisamente la entrega de premios y presentación oficial del libro del concurso es uno de los platos más fuertes y singulares de todo el concurso. El evento se realiza en el monasterio de El Puig, que alberga el segundo museo de la imprenta más importante de Europa, con una prensa Gutemberg en su interior y otras piezas únicas de la historia de la edición. 

Cada año el acto es completamente distinto al anterior, aunque hay varios factores que (hasta ahora) siempre han sido fijos: la exposición de los relatos ganadores ampliados en un soporte de cartón pluma (o foam), la teatralización del acto –donde no es extraño que participen actores infiltrados–, la música, el humor, y la canalización final de todas las emociones con un brindis de espumoso y degustación de dulces locales.

Las bases del concurso suelen publicarse a lo largo del  mes del marzo (y se pueden encontrar AQUÍ). Todas las ediciones giran en torno al número siete y temas relacionados con él.

Éstos son los libros que hemos publicado hasta el momento:

Edición del 2013

Los 7 pecados capitales

Edición del 2014

Las 7 artes universales

Edición del 2015

Las 7 virtudes de la humanidad

 
Edición del 2016

Los 7 colores del arcoíris

 
Edición del 2017

Las 7 notas musicales

 
Tono Escobedo 1957-2011

Durante su trayectoria profesional ejerció la fotografía, donde destacó su habilidad para capturar la esencia espiritual tanto en paisajes como en retratos. Como sanitario trabajó en el campo de la medicina, al servicio de los demás. A lo largo de su vida buscó la pureza del sentimiento humano, lo que dio lugar a sus dos primeros libros de carácter reflexivo. Su escritura, marcada por un fuerte sentido moral, se culminó con la publicación de la novela: Honor. Éste concurso literario se realiza en su memoria.

Sabín

En 1986, cuando en España sólo existían dos canales de televisión, montó un tercer canal para la localidad de Puzol (EMTV Puçol) que dirigió hasta 1993.
Previamente había sido profesor la Escuela Municipal de Cine de Puzol (EMC), escuela que también dirigió después.
Como le estaba gustando eso del dirigir, en 1989 se convirtió en director técnico de la productora VIP Video Industrial Puçol.
Sus primeras experiencias como organizador de eventos comenzaron con «¿qué miras?», acto de inauguración del Congreso Internacional sobre Cine y Educación en el Palau de la Música en 1991, y desde 1994 realiza los videos de los espectáculos del conocido grupo valenciano «Albena Teatre».
En el año 1995 echó de menos eso de la dirección, así que creó el Departamento de Comunicación del Ayuntamiento de Puzol, que sigue dirigiendo en la actualidad.
Los que lo conocen dicen de él que es un tipo serio, aunque podría ser que los que no lo conocen tengan otra opinión. Probablemente nunca lo sabremos.
En cualquier caso es el cerebro y el maestro de ceremonias del evento de entrega de premios del concurso literario. ¡Gracias! 😉